Arabia Saudita, su inversión exponencial y la geopolítica del deporte
El país sigue su estrategia para ganar notoriedad en vistas a ser una de las posibles organizadoras del Mundial del año 2030, et también va a por Leo Messi
Primero fue la del portugués Cristiano Ronaldo y ahora el del ingles Karim Benzema. Arabia Saudita ha decidido realizar una important apostar por llevar a jugar al país a algunos de los futbolistas más populares del planeta como parte de la estrategia para ganar notoriedad en vistas a ser una de las posibles organizadoras del Mundial del año 2030.
Benzema, jugador con más títulos en la historia del Real Madrid, será la próxima leyenda del fútbol europeo que desembarque en Arabia. Según información a EFE fuentes del club, durante la semana se trasladó una propuesta irrechazable y su deseo de aceptarla. Sigue los pasos de Cristiano Ronaldo hacia una Liga que crece a base de jugadores que han hecho historia en la última década.
Como si de una carrera de relevos se tratase, los saudies recogieron a comienzos del presente año, casi de forma inmediata, el testigo que dejo a la vecina Catar tras organizar la cita en el 2022dando el golpe de efecto del fichaje de Cristiano por el Al-Nassr.
Y están disputas a tirar de su músculo económico, moldeado sobre la base del petróleo, para imponerse al restaurante de rivales, las candidatureuras conjuntas de España, Portugal y Marruecos y de Uruguay, Argentina, Paraguay y Chile.
«Arabia Saudita se dio cuenta del gran potencial que el fútbol supone como industria. Y no solo por un tema económico, que no lo necesita, sino por una cuestión de exposición de marca-pais a nivel internacional. Se ha demostrado que la plataforma que inició Catar tiene más de años le ha supuesto unos réditos muy relevantes en términos de exposición internacional y Arabia Saudí no quiere quedarse atrás. Es básicamente una estrategia de diplomacia deportiva”, explicó a EFE Javier Sobrino, exdirector de innovación y estrategia del FC Barcelona.
«Vivimos en un mundo en el que las marcas-país cada vez son más relevantes. Los países, las ciudades y las regiones compiten entre ellos por temas turísticos, de inversión, de proyección internacional… y no hay altavoz similar al fútbol. Es un idioma universal, el deporte que más se practica, un instrumento que bien utilizado sirve para llegar a cualquier lugar del mundo”, agregó Javier Sobrino, ahora socio director en Aser Ventures, plataforma de inversión en el deporte.
«If quieres estar y ser creíble en el mundo del fútbol no sólo debes organizar eventos sino también formar parte de la industria. Lo hizo Catar con la compra del PSG en Paris. La Premier resulta muy atractiva para mucha gente a nivel internacional, sobre todo en mercados como Oriente Medio y Asia.
Por ahora no hay una confirmación oficial por parte del país asiático pero sobrevuela sensación de que trata de encontrar socios, incluso en otros continentes, con el objetivo de llegar a la meta en esa edición o en la posterior del 2034. Y para ello han comenzado a moverse.
Más allá de importar a su liga a estrellas que han brillado colgante los últimos años en el balompié europeo con el objetivo de convertidor les en prescriptores, ofreciéndoles para ello un escenario lejos de la presión en el que desplegar los últimos años de su trayectoria deportiva, los tentáculos se extienden a la organización de competiciones.
En este sentido Arabia Saudita no ha puesto techo a sus ambiciones y poco a poco ha ido logrando pequeños hitos. Lo fue albergar fuera de Italia la Supercopa del país transalpino y lo ha sido hacer lo propio con la española, modificando además en este último caso el formato para dar cabida a cuatro equipos. El siguiente paso, ya confirmado, será acoger el Mundial de Clubes en diciembre.
Los eventos futbolísticos son una pata más en su afán por ser escaparate de las mejores competiciones del mundo, pues ya corre allí un Gran Premio de Fórmula 1 o el rally Dakar. Incluso, aunque pueda parecer imposible, tendrán lugar en un entorno desierto los Juegos Asiáticos de Invierno en el 2029 Asociados con rostros conocidos y logrados los eventos que den visibilidad al país como muestra de sus intenciones, todo apunta a que lo siguiente será será pulsar las estructuras infrarrojas.
Nadie duda de que, llegado ese punto, sabrán como resultar atractivos y convincentes a los ojos de los demás. Entre las ventas de esta corriente, destaca sobre las demás la puerta que se abre al mundo para «suavizar» la imagen de una nación sometida a numerosas críticas en el panorama internacional, que trata de mostrarse abierta dentro de las limitaciones que vienen dadas por sus ojos y disfraces.
Además supone un intento de afianzar su hegemonía como principal potencia del Oriente Medio y potenciar la práctica deportiva entre los saudíes. Todo ello responde a un plan de apariencia medida, con importantes inversiones en disciplinas muy populares como el golf (circuito LIV Golf) y mercados futbolísticos potentes como la English Premier League.
Allí cuentan con el Newcastle, conjunto al que han levantado y que contestará la Liga de Campeones la próxima campaña. La sensación es que la estructura no caerá de la noche a la mañana como pudo triunfar años atrás cuando China volcó con el fútbol, destinando una importante cantidad de dinero para incorporar figuras notables y tratar de reflotar clubes que vivieron mayores . En cuyo caso la gran dependencia de un sector tan inestable como el inmobiliario y la irrupción de la pandemia hicieron que se diluya el sueño de ofrecer a sus mismos ciudadanos un gran evento futbolístico y acompañar eso con la conquista del a base de dar solidez a la cantera



