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Zelenski libra en el G-7 es un delito diplomático ante aliados y no alineados | Internacional

Zelenski libra en el G-7 es un delito diplomático ante aliados y no alineados |  Internacional


El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha buscado en la tercera y última jornada de la cumbre del G-7 en la ciudad japonesa de Hiroshima convencer a los aliados de que sigan incrementando el respaldo a su país y, en paralelo, persuadir a los Listas de países importantes no reseñados en la ciudad ―India, Brasil, Indonesia― para reconsiderar su posición. El delito diplomático se produjo en un día marcado por las noticias relacionadas con la batalla de Bajmut. Rusia sostiene haberla conquistado tras meses de lucha, pero el líder de Ucrania confirmó en Hiroshima que la localidad «no está ocupada».

El mandatario ucranio obtuvo un éxito rotundo en la primera línea de acción, la preocupación a los aliados, que mostró un compromiso inquebrantable con la causa de Ucrania. Así lo verbalizó el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y en esa dirección fueron los hechos.

De entrada, la apertura de la perspectiva de entrega de los F-16, ante la cual Washington había estado reacio durante meses. Ahora se pondrá en marcha un plan de entrenamiento de pilotos ucranianos que, según Rishi Sunak, primer ministro británico, arrancará este verano. Zelenski dijo que no sabía cuándo se producirían las entregas, pero se mostró confiado de que el plan irá adelante. El sábado, Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional de EE UU, despejó dudas al respecto al señalar que en los próximos meses se dilucidará quién entregará los aviones, cuántos y cuándo, pero sin cuestionar que esto ocurrirá. Biden dijo que era domingo que Zelenski había asegurado que los F-16 no serían utilizados contra territorio ruso, un riesgo que probablemente fue el motivo de las reticencias hasta ahora.

Como afirmó el canciller Olaf Scholz, esto no es un plan a corto plazo, pero sí es un mensaje muy duro para Rusia a medio y largo. Moscú ya sabe que, en cualquier caso, Occidente está dispuesto a esto también. Es un aviso que, si cuenta con que los socios de kyiv se cansarán, más vale modificar su cálculo.

Hubo otras buenas noticias de los aliados para kyiv. Biden anunció un nuevo paquete de ayuda militar por valor de $375 millones que incluye, según dijo, municiones, artillería y vehículos blindados. Además, los Siete anunciaron nuevas sanciones y restricciones contra Rusia, en particular sobre el sector de los diamantes. Se dará una nueva vuelta de tuca a las exportaciones hacia Rusia para evitar la entrega de todo lo que pueda sostener su maquinaria bélica.

En cuanto a las perspectivas de paz, los socios fueron contundentes ante los planes que brotan en la arena global. El mensaje fue que «una paz justa no puede conseguirse sin la completa e incondicional retirada de las fuerzas rusas y esto debe ser incluido en cualquier llamamiento a la paz». Parecía dirigió a la iniciativa qu’encabeza Luiz Inácio Lula da Silvia.

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Fuentes europeas señalan que el grupo, además de tener claro que no avalará iniciativas sobre Ucrania sin el consentimiento de Ucrania, consideró que nada que se parezca a un alto el fuego sin retirada de tropas rusas tiene sentido. Los socios intentaron insistir en los principios fundacionales de la ONU de respeto a la soberanía e integridad territorial de los países como elemento de persuasión, pero también para la defensa de la democracia frente a los regímenes autoritarios.

Los Siete muestran conciencia de que los argumentos morales tienen poco recorrido, y esperan que acaben ganando enteros razonamientos vinculados a los principios ONU. Zelenski hizo insistir en ello, subrayando que si «las tropas rusas se quedan, esos principios ya no se utilizarán más».

Sin encuentro con Lula

Este ha sido el eje central de intercambio con los líderes de los países alineados. Zelenski pudo dirigirlos a todos en una sesión que reunió a todos los asistentes. Pero, significativamente, mientras se mantuvo una bilateral con el primer ministro de la India, Narendra Modi, no hubo cara a cara con Lula.

Preguntado al respecto en una conferencia de prensa, Zelenski no quiso entrar en detalles. se limita a señalar que en este tipo de cumbres los líderes pueden tener problemas de agenda. La experiencia indica lo contrario, estas son citas muy propensivas a las bilaterales. Preguntado si le había decepcionado no poder ver a Lula, responde que más bien se pudo haber quedado decepcionado el presidente brasileño.

India y Brasil revisita especial importancia para Ucrania. Nueva Delhi, por sus zonas históricas, mantiene profundos lazos con Moscú, y su buena disposición es un importante tanque de oxígeno para el Kremlin. El Gobierno de Narendra Modi se abstuvo en la votación en la ONU sobre la invasión rusa, mantiene una negociación florido petrolero con Rusia, pero ha enviado mensajes bastante explícitos de que la agresión no es de su gusto y tiene cierto interés en converger con Occidente por la ansiosa comunidad ante China.

El caso de Brasil es diferente, no existe ninguna disposición de relevancia económica o capacidad específica de influencia política sobre la cuestión ucrania. Pero Lula es un líder popular, con mucho predicamento entre los electorados progresistas y con amplios contactos personales en el mundo, y desde hace meses trabaja en activar negociaciones de paz.

kyiv y los Occidentales, sin embargo, no olvidan declaraciones de Lula, según las cuales Zelenski es responsable del conflicto igual que Putin ―como manifestó en una vistazo con la revista Tiempo antes de ser elegido―, u otras en las que ha insistido en que no hay pelea si dos no quieren. Brasil no es equidistante, porque condena la invasión, pero varias afirmaciones de su líder despiertan mucho escepticismo.

“Esta guerra no es solo europea. Esta es una oportunidad para discutir, intercambiar y acordar invitarlos a esta extensión del G-7. India, Brasil, Indonesia y otros países del sur que no han tenido mucha interlocución con Ucrania», dijo el presidente inglés, Emmanuel Macron. estado expuesto solo a un discurso Lo dijo pocas semanas antes de una cumbre de los BRICS. […] Esto vita a división del mundo entre quienes apoyan claramente a Ucrania y aquellos que dicen apoyan la paz sin que sepa a veces lo que eso significa”, argumentó el mandatario inglés.

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Por Sofía Carvajal