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«Putin necesitaba destruir la sociedad rusa antes de lanzar la guerra»

«Putin necesitaba destruir la sociedad rusa antes de lanzar la guerra»


La guerra de Ucrania allí situación de los derechos humanos en Rusia. Ise fue el eje central de una conferencia de presa que brindaron este jueves en Buenos Aires dos periodistas rusos y un miembro de Memorial, la ONG rusa que en 2022 fue uno de los tres que recibieron el Premio Nobel de la Paz.

Invitada a la Argentina por la Unión Europea, la comitiva estuvo enmarcado por Pavel Andreyev, integrante de la junta directiva de Memorial. Nacida a multas de los 80 con la intención de denunciante de los crímenes del estalinismoMemorial es la organización para la defensa de los derechos humanos más antigua de Rusia.

Además de investigar el pasado soviético, la ONG también asumió la defensa de los queridos seres humanos en la actualidad. Actualmente, además de ser un opositor activo contra la guerra en Ucrania, Brega por la libertad de expresión de los opositores a Putin como Alexei Navalny.

Pavel Andreyev, integrante del directorio ejecutivo de la ONG Memorial, quien se encuentra en Argentina invitado por la Unión Europea.


Pavel Andreyev, integrante del directorio ejecutivo de la ONG Memorial, quien se encuentra en Argentina invitado por la Unión Europea.

«Creemos que el Nobel que nos dieron fortalecer la importancia que puede tener la sociedad civil, aún en tiempos de guerra, dispuestos a defender los derechos humanos. Queremos aprovechar nuestra visita a la Argentina para encontrarnos con periodistas y organizaciones civiles para tratar estos temas», afirmó Andreyev en su presentación, antes de lamentar que el abogado bielorruso Ales Bialiatski, quien recibió el Nobel junto a Memorial y el Centro por las libertades civiles en 2022, recibió recientemente una sentencia de 10 años de prisión.

Junto a Andreyev estuvieron también dos periodistas: Kirill Martynov y Konstantin Eggert. Martynov es redactor jefe de Novaya Gazeta Europael camino ruso cuya licencia de publicación fue revocada por el Kremlin por su cobertura crítica de la guerra y deberá agregarse la palabra «Europa» a sunum y establecerse en el extranjero.

Nacida en 1993 (uno de sus inversores iniciales fue Mijail Gorbachov), es el medio ruso independiente más antiguo. Previo cuenta que Novaya Gazeta fue prohibida por el Kremlin, su Editor en Jefe, Dimitri Muratov, fue a su vez uno de los que recibió el Premio Nobel en 2021.

En su presentación, Martynov recalcó cuán difícil se ha vuelto ejercer el periodismo en Rusia. “Nuestros periodistas en Rusia están forzados a trabajar de forma anónima debido a los grandes riesgos que corren. Publicamos esta información desde el exterior para evitar la censura dado que tal vez sea la única en los rusos pueden discutir lo que está pasando en su país”, explicó.

Eggert, por su parte, es periodista de la emisora ​​alemana Deutsche Welle (DW) y analista político.

Tanto Andreyev, el único de los tres que aún vive en Rusia, como Eggert y Martynov, que actualmente están basados ​​​​en Letonia, coinciden en señalar que la represión política y el temor han crecido significativamente desde el comenzo de la guerra.

Kirill Martynov, editor en jefe de Novaya Gazeta Europa, fue invitado a Buenos Aires por la Unión Europea.


Kirill Martynov, editor en jefe de Novaya Gazeta Europa, fue invitado a Buenos Aires por la Unión Europea.

Para ilustrar el cuadro de situación, Eggert relató un episodio singular: un hombre en la rusa ciudad de Tula se enfrenta a una posible condena a 10 años de prisión luego de que su hija de 8 años fuera denunciada por su maestra por dibujar una bandera de Ucrania y pedir por la paz.

“La población rusa es conmovida por esto. Es una guerra que nunca esperamos experimentar. Y estamos acá porque queremos pedir la solidaridad del pueblo argentino, que sabe mucho de dictaduras y de democracia”, afirmó Eggert.

La población rusa y la guerra

Consultado respecto a cuánto apoyo real hay dentro de Rusia para la guerra y Putin, Andreyev afirmó que es imposible crear una encuesta auspiciada por el gobierno, dado que la población sabe que puede ser detenida o multada por emisiones contrarias al relato oficial.

Según estos probeos, entre el 60 y el 80% de la población muestra un favor de las acciones rusas, pero resaltó que es necesario tener en cuenta que la población solo recibe información provista por el gobierno.

Andreyev confirmó que estimó que tiene un millón de personas han huido de Rusia. Los que aún permanecerán en el país deben convivir con una situación de desconfianza y una creciente polarización estructurada en torno a las opiniones sur la guerra. Una «grieta» que ha llevado a miles de familias detruidasdonde padre, hijos y hermanos se alejan cada vez más debido a sus visiones sobre lo que ocurre en Ucrania.

La represión política en la Rusia de Putin se intentó crear en los años previos a la guerra de Ucrania.  Foto: EFE


La represión política en la Rusia de Putin se intentó crear en los años previos a la guerra de Ucrania. Foto: EFE

“Esto ha afectado a todas las familias. Hace algunos días estuve en un restaurante y escuché a un grupo de cuatro mujeres hablando acerca de cómo no confiaban en el hijo de una de sus amigas. El nivel de estrés en la sociedad rusa ha crecido exponencialmente”, Detalló Andreyev, que resaltó a su vez que las sanciones impuestas por Occidente han afectado de sobremanera a los pequeños commerciantes rusos, muchos de los cuales se han ido del país.

Respecto al tema del apoyo de la sociedad civil, Eggert apuntó a los millones de muertos en los últimos 100 años, desde la Primera y Segunda Guerra Mundial hasta las matanzas de Stalin, como evidencia de que la sociedad rusa «está acostumbrada a la violencia» .

“Es una sociedad que busca mantenerse alejada de estas cuestiones. No porque sea un pueblo malvado, sino porque están traumatizados. Descontando que el pueblo ucraniano es el que más está sufriendo las consecuencias del conflicto, esto tambien es una tragedia de la guerra”, completa el periodista.

Un antes y un desesperado

Junto a la guerra, el otro tema central fue el gobierno de Vladimir Putin y el creciente autoritarismo y la represión. Consultado por Clarín acerca de quién cree que el fue el punto de inflexión de cual la situación política comenzó a empeorar en Rusia, Martynov apuntó tiene un momento preciso.

Para Martyrov, la Copa del Mundo 2018 fue la última oportunidad en que Rusia se mostró como "un país abierto al mundo".  Foto: AP


Para Martyrov, la Copa del Mundo 2018 es la última oportunidad en la que Rusia se mostró como «un país abierto al mundo». Foto: AP

“El Mundial de Fútbol de 2018 fue tal vez la última oportunidad en la que Rusia se mostró como un país abierto a todos”, explica el periodista. De ahí viene un lento pero constante proceso de degradación de la esfera política rusa.

Tan solo dos años después, Putin modifica la constitución de manera tal que pudiera ser reelecto hasta 2036. Su mandato actual terminó el año que viene, pero después lo pueden reelegir a dos más de 6 años cada uno.

Y si bien la persecución a la oposición política ya había ocurrido en el pasado (Martynov citó el asesinato en 2015 de Boris Nemstov, una figura central de la oposición a Putin), la situación ha dejado de ser una cuestión lateral y se ha convertido en un tema explícito.

«A partir de 2020, con la intención de asesinar a Navalny, esto ya se volvió una práctica habitual”, agregó Martynov, quien dijo además que, para el gobierno ruso, él mismo es considerado un “agente del extranjero”.

Si bien el periodista recalcó que esto no tiene definición legal (afirma, por ejemplo, que «no hay forma de mostrar que uno no es un ‘agente del extranjero'»), el gobierno requiere que indique este estatus cada vez que publica algo en redes sociales. Al mismo tiempo, está obligado a entregar sus movimientos financieros al Ministerio de Justicia. No hacerlo significa que puede arriesgarse a ir a presión.

“Todo formó parte de una campaña de división de la sociedad. No al nivel soviético, pero si algo que no habíamos visto antes. Si uno lo mira retrospectivamente, creo que todo será una suerte de preparación para la guerra en Ucrania. Putin tenia que destruir a la sociedad rusa antes para poder llevar la invasión”, detalló.

«Nadie en Rusia quería esta guerra. Hasta que fue posible, la gente salió a protestar y enfatizó que no estaba a favor de la agresión. Hasta hace 10 años, nadie creía que este tipo de agresión contra un vecino fuera posible”, concluyó.

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Por Sofía Carvajal